Friday, April 06, 2007

Exultación





1




En nombre del níveo fuego de Eros que se cultiva en las almas extensas y dilatadas del crepúsculo, escribo; arrodillado en mi antiquísima virtud del cual me valgo para vivir un poco más, tal vez ya no de su luz que visitó mi bóveda sombría, sino de aquella puerta abierta que son sus ojos. Veo venir el ocaso, que vase despegando lentamente de mi memoria y se va olvidando, se va destruyendo frágilmente como una hoja en el otoño, y se va haciendo nada; empero recupera su sombra y mi sombra no es nada, sólo es una mancha de tinta negra en lo albo de su alma.


2


Abierta la imaginación del poeta se estaba cerrando y volviéndose en tantas peripecias que ahora sólo eran fragmentos de la vida y… ¿de la muerte? Nadie habló de la muerte, tan hermosa y atractiva ella, que pocas veces me visita, pero más visita aquellos poemas que voy armándolos como una casona del siglo XIX y voy alegrándolos tal vez con el soplo de tu vida, expuesta en la cruel tentación de plasmarla y contarla como quien cuenta un cuento de hadas, sólo de hadas; entonces mi mano reconoce tu aroma que se va desprendiendo de mi pluma y se riega en todo lo versado que podría darse, si no fuera algo para tu cielo.



3


Como dijo García Lorca: “Armemos un monumento en el cielo de la noche…” Tengamos ninfas que adornen la noche, tengamos formas de la noche, seamos escultores de tu alma, y pongámosla en la avisada iluminación del crepúsculo por ser ya mujer de la vida. Pintaré la noche y tus cabellos serán la catarata gris que arregle el poniente estribillo de la jornada, enviando una candida rosa en la punta de nuestras esperanzas. Yo digo: “pongámosle nombre a ese monumento que simboliza la esperanza de los poetas exiliados de la mundana vida, a un sordo y mudo existir, pongámosle ‘NILZA’ “Sé que los poetas que vendrán con sus plumas entintadas del mañana, nacerán de su fe y vivirán de su beldad.


4



Los sueños crecen en mi espalda, acariciando profundamente mis versos que van deslizándose como el rocío en un pétalo, al cúmulo de savia, al trajín de la lluvia en una estéril tierra. La pone al costado de lo que no es todavía mi musa, ni mi boca del cual me alimento sustancialmente de la suya, volviéndome polvo entre lo novísimo de esta vida; abrazando tu mano para ver mi sendero que atrae lágrimas cayendo de la estrepitosa acogida que tuve en su entorno deicida; también escucho el eco que produce al concluir mi canto profano.


5


Que mi viento terrestre te lleve rosas escondidas en mi palma, llamadas a conformar la corona de un sabio cristo, atuendo de una excelsa virgen; sin embargo las pongo por ahora por entre estos exiliados lugares que te reclaman, y que se van amasando en la cumbre perpetua de tu ser; cuando la brisa besa aún tu semblante y doy un voto de mil gracias, barridas después por mi mano.


6



Mundana, tú que vives y reinas en un mar de tentadoras horas cubriendo un espacio admitido por mi masa poética, escapas del drama consumido por un sol que nunca ha llegar tan siquiera en un día mediano a mis sacras palabras, transfiguradas a eternas voces celestiales provenientes de tu alma; alma que no comparte vida entre lo muerto de mi aire metafísico.

7



Negros cuervos que nos rodean, son cotidianas aves que te otorgan libre vuelo en un encadenado cielo de espumas plomas y otras oxidadas; suelo que me sabe a fecundos pasos y a memorables hermosuras en toda la forma exacta que quiero que sea todo lo que se pueda ser de una mujer gritando con su boca ¡paz! Pasión de la irracionalidad total: seria como ver a quimeras bestias gobernarse por sí solas. ¡No sé qué pena del alma está siendo acumulada en la parte menos importante y urgente de mí que no es vista! ¡Utopía!


8


¡Vallejo, perdónalos porque no saben lo que escriben! ¡Amadeus Mozart, perdónalos porque no saben lo que escuchan! ¡Van Gogh, perdónalos porque no saben lo que miran! ¡Mujer perdónalos, porque no saben lo que tú eres! Imagen dócil entre otras borrosas, soledad acompañada, virtud amada por los humanos defectos, grandilocuencia del rapsoda hecha solamente canciones que se integran y son ya de carne y hueso. Entre estos cielos estaba consagrada la filosofía del ave libido de tus entrañas.


9


Qué gran silencio está respirando mi alma con el pulmón del llanto contrito por la arcaica tienda de tu júbilo humeante, de apagadas corolas, de una vida florida de florecientes amores. Secándose están aquellos hábitos de frailes sumidos en la más fanática y fervorosa condición tuya. Despierta entonces mis húmeros húmedos, de la causa conseguida por lo gélido que es tu lecho de campos cilicios, hoy, morada tuya.


10


Qué más puedo decirte entonces, si no puedo morir más que en la furibunda calma que me produces y me derivas hacia unas cuantas melodías.





(2003)

Wednesday, April 04, 2007

ZARATUSTRA dijo:





“Ignoro cuánto tiempo esperé
para luego de haber sido construido,
improvisadamente, la espesa atmósfera en el que nací;
se filtre aquí toda la demencia de un espíritu,
erigiéndose bajo los fragmentos esparcidos
de la vida, con acervos carnales juntos.”

“Una voz apagada por un incesante recuerdo;
esa fuerza innata para desaparecer sonidos venideros
a cambio de otros no tomados en cuenta antaño;
Pero hoy, no hay más voz que aquella que nos reclama,
Que nos exige volar cual cuervo en llamas,
Hacia los paramos extensos de la conciencia,
e impulsar llamaradas de fuego
formado por mi voluntad y tal vez por mí.”

“Mi voluntad como una pasión insondable
en busca de cualquier motivo para echarse a andar
con la absoluta demencia divina;
devorador de cuerpos obsoletos y deformados,
con una febril emoción en la columna,
con la febril sensación en los dientes,
que ya se pudo matar al amaru congelado
en su torre, y ser incinerado en el averno,
donde un dios yace hirviendo en su trono.”

“Yo, como un objeto minúsculo,
Sumiso a esa pasión, hundido en esa pasión
Como un contaminado más de ese ambiente supraterrenal.
Ya no estoy sacudido con la conformidad de un gusano,
Sino más bien, ahora con la demencia de una cobra,
Que me hace salir inevitablemente
del simple bosquejo del breve vivir,
Hacia la elevación completa de mi ser erguido.”



Sunday, April 01, 2007

ENTREVISTA A CHARLES BUKOWSKI



EL HOMBRE


Los personajes de tus cuentos están al borde de la locura, acaso tú también lo estás?

Alguien dirá que necesito un diván. Bueno, todos necesitamos un diván. No me digas que con nuestros arsenales nuestra porción de universo esta muy saludable. Si yo necesito un diván, mejor que empiecen a fabricar un montón de divanes. No voy a negar que estoy un poquito sacado. No lo tomes a mal, pero si me vas a mostrar un líder o una salida, voy a hacer un montón de preguntas

Quién es Charles Bukowski?

Soy un viejo chocho, eso es todo.

¿Cuales son tus referencias?


Ya no tengo a nadie que me sirva de referencia. No puedo fijarme ni en mí mismo como referencia

¿Qué es lo añoras?

A los Locos Años 20, a Gertrude Stein, y a Picasso… James Joyce, y toda la banda.

¿Beber hasta morir?

Bueno, no pude matarme bebiendo. Estuve a punto, pero no lo hice. Ahora me toca vivir con lo que me queda.

¿Tengo fotos donde estas vestido como un vagabundo y miserable, es eso es pura pose o es en serio?

Fui pobre durante 60 años. He estado demasiadas veces en la calle del Hambre. No tener nada de dinero sólo tiene un ligerísimo tinte de Romanticismo cuando eres muy joven. Ahora no soy ni rico ni pobre.

Tu fama de maldito ah pasado fronteras…

Yo me había criado fama de loco en la ciudad; de montar fiestas en las que ocurría lo indecible y en las que mujeres alocadas bailaban y rompían cosas, o de tirar a gente de la terraza de mi casa, o de que había redadas de la policía o etc., etc. En gran parte era cierto. Pero también tenía que poner las palabras en la página para cumplir con mi editor y con las revistas, para pagar el alquiler y sacar dinero para priva, y todo eso significaba escribir narrativa.




MUJERZUELAS


Pero me imagino que estarás con alguna mujerzuela de por ahí….

Hoy estoy solo, casi afuera de todas ellas: de los glúteos, los pechos, los vestidos limpios como trapos nuevos en la cocina.


MALDITES



¿Cómo eras en la juventud?

Yo solía pasarme la vida entrando y saliendo de calabozos, solía derribar puertas, romper ventanas, beber 29 días al mes.

Sigues bebiendo como camello en el desierto?

Ahora le he bajado a dos galones de cerveza al día.


EL ESCRITOR


Los personajes de tus cuentos están al borde de la locura, acaso tu también lo estas?

Alguien dirá que necesito un diván. Bueno, todos necesitamos un diván. No me digas que con nuestros arsenales nuestra porción de universo esta muy saludable. Si yo necesito un diván, mejor que empiecen a fabricar un montón de divanes. No voy a negar que estoy un poquito sacado. No lo tomes a mal, pero si me vas a mostrar un líder o una salida, voy a hacer un montón de preguntas.

Pienso que tus escritos pasaran a la historia, serán un modelo para las próximas generaciones…

Un joven de San Francisco escribió diciéndome que algún día habrá quien escriba libros acerca de mí, si esto podrá ayudar en algo.

La escritura como el matrimonio, la caída de la nieve o las llantas de los autos, no siempre perdura. Tú puedes ir a la cama el miércoles en la noche siendo un escritor y despertar el jueves por la mañana y ser otra cosa totalmente diferente.

Puedes vivir sin escribir?

El mundo puede vivir mucho mejor sin escritura que sin fontanería. Y en algunos lugares del mundo hay muy poco de ambas cosas. Claro que yo preferiría vivir sin fontanería, pero yo estoy enfermo.

¿Y en cuanto a tu vida literaria?

No sé, sencillamente era diferente, en aquellos tiempos. Los escritores parecían más… escritores. Se hacían cosas. La Black Sun Press. Los Crosby. Y hasta yo mismo, una vez, volví atrás y me colé en aquella época. Caresse Crosby publicó uno de mis cuentos en su revista Portfolio, junto con Sartre, creo, y creo que Henry Miller, y puede que Camus, creo. No conservo la revista.


Los cuentos y novelas que haces son tan viscerales, asquerosos, pero que tienen un cierto modo de ver el arte….


Y si a pesar de todo tú dices que mi material te gusta, quiero que sepas que si se pudre, no será porque trate demasiado o muy poco: será porque me he quedado, o sin cervezas o sin sangre. Para lo que sirva, puedo permitirme esperar: tengo mi vara y tengo mi arena.

Ahora que estás leyendo?

Como escritor, tengo problemas para leer las cosas que escriben los demás. No me dicen nada. Para empezar, no saben cómo poner una línea, un párrafo, en la página. No tienes más que mirar el texto impreso, de lejos, y ya te parece aburrido. Y cuando te acercas y lo lees, es peor que aburrido. No tiene ritmo. No tiene sorpresa, ni frescura. No tiene riesgo, ni fuego, ni jugo.

Cuando leo a otro escritor, creo que sé exactamente cuándo está fingiendo: las mismas mentiras saltan de la página, el lustre sofisticado chirría… Sé cuál va a ser la siguiente línea, el siguiente párrafo… No hay fogonazos, no hay intrepidez, no hay riesgo. Es un trabajo que han aprendido, como arreglar un grifo que gotea.


Qué necesitabas para escribir?

Necesitaba peligro. Necesitaba meterme en situaciones peligrosas. Con hombres. Con mujeres. Con automóviles. Con el juego. Con el hambre. Con lo que fuera. Sigo necesitando unos tragos. Pero ahora me van los matices y las sombras. Cosas de las que apenas soy consciente me alimentan con palabras. Eso es bueno. Ahora escribo un tipo de mierda diferente. Algunos se han fijado.


¿El oficio de escritor es una de las profesiones más devaluadas, no se gana nada…porque no fuiste abogado, o medico no sé, congresista?

¿Ser abogado? ¿Médico? ¿Congresista? Eso es una mierda también. Ellos creen que no es una mierda, pero sí lo es. Están atrapados en un sistema y no pueden escapar. Y casi nadie es demasiado bueno en lo que hace. No importa, se sienten seguros en su crisálida.


¿Para quién escribir?

Algunos escritores tienden a escribir lo que ha complacido a sus lectores en el pasado. Entonces están acabados. La vida creativa de la mayoría de los escritores es corta. Oyen los aplausos y se los creen. Sólo existe un juez definitivo de la escritura, y es el escritor. Cuando se deja llevar por los críticos, los directores editoriales, los editores, los lectores, está acabado. Y, por supuesto, cuando se deja llevar por su fama y su fortuna, lo puedes tirar al río con la demás mierda.


¿Es cierto que detestas a Shakespeare?

Recuerdo una larga e iracunda carta que recibí un día de un hombre que me decía que no tenía derecho a decir que no me gustaba Shakespeare. Demasiados jóvenes me creerían y no se molestarían en leer a Shakespeare. No tenía derecho a adoptar esa postura. Seguía y seguía con ese rollo. No le contesté. Pero lo haré aquí. Que te den por el culo, compañero. ¡Y tampoco me gusta Tolstói!


LA GENTE


¿Qué piensa de la gente que lo rodea?

¿Por qué hay tan poca gente interesante? De entre todos los millones, ¿por qué no hay unos cuantos? ¿Tenemos que continuar viviendo con esta monótona y pesada especie? Parece como si su único acto posible fuera la Violencia.


LA MUERTE


¿Qué me dices de la muerte de su mujer?

Con respecto a la muerte de mi mujer el 22 de enero de 1962, no hay mucho que decir, excepto que yo ya no seré el mismo.

No te parece que la muerte tiene muchas contradicciones?


La muerte tiene muchas avenidas. Cuando la vida cambia a muerte, en ese pequeño instante algo se rompe en tu cabeza, y ya no puede ser reconstruido.

¿Crees que exista el infierno y el cielo?

Puede que exista el infierno, ¿eh? Si es así, yo estaré allí, y ¿sabéis una cosa? Todos los poetas estarán allí, leyendo sus obras, y yo tendré que escuchar. Me ahogaré entre sus pavoneos de vanidad, su desbordante autoestima. Si existe el infierno, ése será el mío: un poeta detrás de otro, leyendo sin parar…


¿Qué es lo que se merece Charles Bukowski después de todo?

Merezco morir, espero la muerte como a un halcón engalanado que con su pico su canto y sus púas busca mi sangre enjaulada. Suena lindo, pero no lo es.


LA POESÍA


¿Y de la poesía?

Este asunto de la poesía es el peor de esos pisotones. te debilita. y si un hombre ya es débil antes de escribir poesía, entonces se convierte, finalmente, a través de los golpes de sombras y quejas, en lo que es: sólo otro muchachito rosado que hace su puto trabajo de la manera mas frágil y vomitiva.

Wednesday, March 28, 2007

DESLINDES ENTRE LA POESIA DE COMBATE Y LA POESIA DE ENCANTO




La poesía como una categoría del arte, ha sido objeto de divisiones de todo tipo, desde que nació como tal, y más aún desde los tiempos en que la vanguardia Europea se obsesionó por desligarla de otras formas de hacer poesía tomando en cuenta el telos de su creación; vale la acotación que estas ideas fueron evolucionando para arribar a las dos únicas vertientes como son: la poesía, en este caso, de encanto, decimos encanto porque el término puro es muy ambiguo y vago ya que no existe poesía impura; y la poesía de combate, uso ese término porque cabe señalar que el término social encierra a todos los creadores que precisamente están inmersos dentro de una sociedad y por ende serían también sociales.

El término mismo de poesía, desde sus orígenes, proviene de la palabra poiésis, que significa “Creación”, claro está que esta creación no se da de la nada, sino que tiene que coger elementos de la realidad, ésta puede ser supeditada bajo el filtro del artista, es decir, de cómo éste pueda sentir y ver su mundo circundante en base a sus percepciones sensoriales, esto implica un proceso que va plasmándose, en este caso, en la palabra; es por esto que el poeta ha tenido como materia prima de sus poemas los hechos que en él han ido perpetrándose, y lo que la llamada poesía de combate y sus diversas variantes han estado haciendo es Interpretar un mundo lleno de injusticias contra el pueblo, la explotación del hombre por el hombre, la miseria, el hambre, etc. No obstante, esta percepción pasa por los dominios de la ideología suya y de su grupo social, ante esto nos estaríamos refiriendo a una poesía más de carácter doctrinario; en cambio la poesía de encanto se ha centrado en el acto mismo de la contemplación de las cosas existentes, en un marco subjetivo, recibidas, obviamente, del exterior para Transmutarlas sin ánimos de manipulación, aunque alcanzados por la vía intuitiva, que a nuestro entender, está ligada a la búsqueda de la belleza en todo el sentido de la palabra; mas no de un tipo de arte utilitarista, que pretendía asignar Platón, en su Republica, a los poetas esa tarea con marcados fines políticos y tintes didácticos. En contraposición a este dicho, Enrique Moreno Baez sostiene que “el contenido de estos poemas (de encanto) no podría ser otro que el de la conciencia de sus autores, reducido a lo esencial de manera que apenas acusara sus límpidos trazos.”

Es, pues, que la poesía de combate, para transmitir esa carga ideológica, tiene que emplear otro tipo de códigos, que sean accesibles para el lector, y de esta manera provocar en él un cambio de actitud, o como diría José Ángel Ascunce, el “emisor-poeta tiene que marginar cualquier planteamiento de carácter subjetivo para potenciar al máximo el dato objetivo del referente.” Y así llegar a su cometido en el accionar inmediato del lector; en pocas palabras, que el lenguaje esté elaborado a partir de la utilidad que le da para comunicarse con el otro, cayendo así en una visión contenidista del fenómeno literario. En tanto que la poesía de encanto se sostiene en base a una retórica más elaborada, frisando con una especie de lenguaje artificial (¿metalenguaje?) para mostrar los temas, que un lenguaje común y corriente no podría hacerlo; que descifre el movimiento interno de la vida, el fluir constante de los cambios en el tiempo, y captar eso, describir eso, obliga a formular complejas metáforas y símbolos; además de abogar por un lenguaje allegado a lo lúdico y ambiguo alimentando así su riqueza interpretativa, con el lector como actor activo en la deconstrucción del poema.

100 Sin embargo, para bien de la poesía, existieron poetas que rompieron estos moldes, se fueron contra ellos, postularon a otras formas de poetizar su tiempo y sus diversas crisis; más libres, acaso más ecuménicos, en este caso nos podemos referir, por ejemplo, a la poesía de Cesar Vallejo, el más humano de todos los poetas peruanos; también a Jorge Eduardo Eielson (“Habitación en Roma” ), Paúl Celan (“Cambio de aliento”) y a T.S. Eliot (“Tierra Baldía”).
Articulo publicado en la revista de poesía "Transtierro" Número 3

Monday, March 26, 2007

REVISTA TRANSTIERRO

poema (por ley) inconcluso





(ejercicio N° 1)

Siente cómo el sol descubre escabrosamente
las líneas curvas de tu cuerpo mudo,
haciéndolas puentes colgantes hacia la lujuria,
ridículos en la sobriedad del tedioso día;
y la noche que se empapa de un silencio antiguo,
a la vez se prepara para asaltar tus aceras,
aquellas de las cuales mis manos en desproporción
con tus muslos descubiertos, se estrechan para abrazarse,
y abrazar a cualquier cosa perfecta que llega a nosotros
como arañas celosas o como niños con hambre.


Mira cómo comulgo sacrílegamente con lo vulgar
del diario vivir, exasperado, entre moscas y gentes confundidas;
ellas danzas en el pavimento, se impregnan agriamente con el jolgorio
acostumbrado del medio día, mientras nos reencontramos
con nuestros orígenes puestos en el trágico andar hacia atrás,
donde todo se ha olvidado, menos el olvido
envuelto como un perro callejero del cual nadie quiere ver.
entonces yo me olvido de que fuiste mujer de todos,
compartiste caritativamente el pan y el vino fermentado hasta apestar,
dando las manos, abiertas a cualquier milagro o fenómeno
que se desataran las veces que hacías de virgen de una altar de una catedral abandonada.


Así, yo te siento, te miro y te olvido como se siente, se mira y se olvida
uno de sí mismo, cuando ya no hay razón para hacerlo,
al menos en los tiempos en que hay solo mentes varadas en la locura,
deformándose paulatinamente, y sin restricciones,
ahí, solo ahí es donde soy libre, para desgraciarte la vida
despareciendo tu ausencia de mi vista...

Saturday, March 17, 2007

POETICA

"No suelo hablar de lo que trato de hacer, ni mucho menos teorizar, eso pararía el fluir de la poesía. Tengo la idea de que la poesía no es, sino que va siendo, va cambiando constantemente, no sé hasta donde pueda llegar con esta idea, de lo que sí puedo intuir es que los cambios que le he estado dando está basado en una concepción misma de la estética, propio de los románticos, entendido en el amplio sentido de la palabra, que propugnaban la estética de lo feo en contra posición de lo bello, pero ese “feo” como transición posible a lo sublime. Además de optar por la posición de Rimbaud, sobre el desarreglo de los sentidos para alcanzar lo desconocido. Todo esto anclado acaso en lo marginal, en lo extremo, pero no en lo vulgar, es decir, formular una poética que se expanda hacia otros “pequeños universos” que no se pudieron explorar, sin caer el lo panfletario ni en lo huachafo o cursi. Lo escatológico como pilar de la configuración de nuevos espacios poéticos."
“Escribo poesía, porque no sé hacer otra cosa que remitirme a mis símbolos, trasladarme hacia otras posibles realidades, hacia otras posibles formas de concebir a la vida poéticamente; pero esto no quiere decir que a la vida la vea como un paraíso, no; no creo que así sea vista la poesía antológicamente hablando, sino como un gran agujero negro donde sea capaz de absorber todo tipo de cosas, experiencias y mundos, así sean feas, detestables, en el sentido escatológico. Pero también está la otra orilla que es la belleza pura, y es la poesía quien está abierta al dialogo constante con ella, incluso llegando a cuestionarla, sentándola en las rodillas e injuriarla con lo más carcomido del lenguaje.”

¿Por qué atrae el poema y no el poeta?

Esto que transcribo líneas arriba son palabras de una amiga que en un día domingo platiqué vía chat, al momento de darle a conocer un poema mío, uno con mucho romanticismo que colindaba con lo patético y cursi, pero que al fin y al cabo pareció que le había llegado al fondo de su ser, ya que verter esas palabras no lo hace cualquiera, a no ser que sea una cualquiera o una chica demasiada extrovertida, ésta ultima podría estar más cerca de ella, quién sabe. Lo cierto de todo es que fue el poema quien salió mas premiado que yo, él era el que tenía los favores del ella, ese maldito montón de palabras bien puestas en su lugar y bien escritas, que daba como resultado unas frases agrupados como versos.
Ellos fueron los que atrajeron a esa mujer, la emocionaron; yo no la emocioné sino el poema, eso la verdad me llamó mucho la atención, dejando ciertos celos absurdos hacia con lo que escribía. Ahí está la frase, ahí está el poema. Y lo vuelvo a recalcar, porque en mí nunca había concebido tanto orgullo como algo de terror de solo pensar que ese poema y, en general, en los poemas que escribo, estén hablando por ellos mismos, siendo ellos una especie de conquistadores empedernidos, más que su creador, el que les dio la vida, el que les puso más hermosos. Pues ahí está la prueba fehaciente de lo que digo, mi amiga se ha enamorado del poema, pero ella no sabe que el poeta es el poema en esencia, las palabras, el poeta está hecho de palabras antes que de carne y hueso, los poemas son un reflejo fiel de las personas quien las escribe porque las siente, pero pareciera que ella no lo concibe así (y la mayoría de personas en general), y me pone a un lado para amar apasionadamente algo que es parte de mí, pero que está fuera de mí. Así como lo dijeron otros poetas, y lo certifico: una vez que el poema sale, es publicado, cae en manos de otros, es libre, y por ende independiente de quien lo haya escrito, así como los Veinte poemas de amor y una canción desesperada, de Pablo Neruda, que en realidad ya no son él, ya no les pertenece; son de su paternidad , sí, pero ahora estos poemas son de los hombres que se enamoran, no, ni de ellos, sino del amor, de un amor real o idealista, están flotando por todo el mundo, son de antemano y por naturaleza unos apátridas, unos rebeldes, unos vagabundos; es ahí donde precisamente donde radica su atractivo: En no seguir ninguna regla de por medio, desafían al dios cronos, su anarquía no se compara con la anarquía de Bakunin, porque éste solo político y no como una forma de vida. Pueden estar en medio del frente de batalla animando a unos temerosos soldados o reaccionarios (recordemos a Miguel Hernández recitando parte de su poemario Viento del pueblo a los republicanos) o también pueden recorrer bares y prostíbulos, o inclusive ser del gusto de prostitutas y mujerzuelas (el poeta Charles Bukowski leía sus poemas en cantinas a cambio de un par de tragos; memorable el poema A la puta que se llevó mis poemas ¿Para qué querría una puta unos poemas de este viejo indecente?) o acaso también adorando al mismísimo Satanás (Bauderlaire fue detestado por los poemas satánicos que escribió, pero que concitó mucho la atención los poetas malditos por ser extremadamente hermosos), y por último hasta predicen, se adelantan a los hechos, como heraldos de la muerte (el poema que escribió acaso inconsciente Rilke, donde describía su muerte con el cardo una rosa). Hay muchos ejemplos más en que el poema –no el poeta- fue y es el protagonista y la estrella principal, dejando de lado a su creador; él está acaso arrimado hacia otro lugar; él algún día morirá, le harán un homenaje y será olvidado, mientras que el poema no va a morir nunca, más bien, será mencionado con emoción, recitado con pasión, odiado con devoción, sin en caso no sea efectivo para fines determinados, quedará en la memoria o en el corazón de muchos los hombres y mujeres que pueblan este mundo.
Es entonces, para bien o para mal, que es el poema indefectiblemente quien lleva las riendas de una vida de conquistas o rechazos por el grueso de lectores, y sólo depende de él si somos o no aceptados, tal cual hemos venido desarrollándonos a lo largo de nuestra vida. Así es que cuando le digan que se han enamorado de sus poemas o si sus poemas son considerados hermosos, alégrese y luego preocúpese pues de antemano el vencedor ha sido él.

POEMAS Y ARTICULOS DEL POETA EN LA WEB

Tuesday, January 23, 2007

EL NIÑO Y EL BUITRE


EL NIÑO Y EL BUITRE (*)


Lejanamente vivo está el niño contaminado con su hado,
con el único bosquejo impertérrito, con la chispa casi extinguida;
cual antro caído y en decadencia, se mira opaco, resignado;
a tientas se siente una nada esta nada que es el recién parido en el abandono,
pues no hay quien, que con sus manos, pueda cerrar su corazón blando,
o de buscar una lágrima para sus círculos de ascos y nauseas.
Su soledad se entiende con la otra soledad del buitre;
ambos son pura combinación del azar fabricado, intencionado,
y los designios que valen una mierda en el mundo les ha tocado arrastrarse;
compartiendo solo tierra y calor envenenados,
auscultados justo cuando es la hora de partir sin destino.

Ahí está el buitre, con el pico inundado de sangre negra, negra, negra;
altivo, sagrado, fiel a la contemplación de sus espacios recorridos,
y de la luz callada del vástago, siendo éste poca cosa para un voraz estomago.
Él espera complacido, a la vez concentrado, bañado de una irradiación natural; esperando a que termine el suplicio o el despojo de lo inútil de su presa:
mocos, sarnas, hongos, moretones, heridas, cicatrices, pulgas, piojos…
para luego someterse a la ley natural y a la lógica de la hambruna.

El niño, envuelto en una soledad inaccesible,
con dos ojos pequeños, que son dos piedras húmedas,
con un cuerpo que es solo un tumulto extinto de medía vida acongojada,
pero lo suficiente para deplorar a la especie humana,
e injuriar su causa y reírse de su proceder;
espera lo que ningún ser esperaría al despertar cansado:
encontrarse de espaldas con la muerte, palpar una agonía de tan cerca;
sentirla ingresar por los ojos demacrados, hasta atravesar un corazón agitado,
como balas de guerra; y después ser devorado sin bendición alguna
por las atroces formas de vida existentes, formando parte de un silencio evidente junto a los otros restos expuestos en el plano fotográfico.

La cena está servida, buitre…


(*) Poema basado en la fotografía del periodista gráfico Kevin Carter, Premio Pulitzer 1994, quién tres meses después, deprimido, se suicidó.